Tribute to Fifty Fathoms MIL-SPEC

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La Manufactura relojera Blancpain reinterpreta una de sus piezas históricas de la década de 1950: el Fifty Fathoms dotado de una pastilla de hermeticidad.

La historia del Fifty Fathoms posee un doble linaje. Por un lado, el de Jean-Jacques Fiechter, CEO de Blancpain durante tres décadas, de 1950 a 1980, y apasionado del buceo. Por otro, el encarnado por el capitán Robert «Bob» Maloubier y el lugarteniente Claude Riffaud, fundadores de la unidad de nadadores de combate de la marina francesa, que buscaban un reloj fiable para sus misiones militares submarinas.

A principios de la década de 1950, Jean-Jacques Fiechter era un pionero del buceo deportivo. Por sus propias experiencias submarinas sabía que la vida de un buzo dependía de la fiabilidad de su reloj y que en el mercado no existía ningún reloj adecuado. Al frente de Blancpain por entonces, Fiechter movilizó sus equipos de relojeros para resolver los desafíos que planteaba la medición del tiempo en el medio submarino. El primer punto esencial era evidente: la hermeticidad. Esta problemática los llevó a concebir una corona dotada de una doble junta. Como no estaba atornillada, había que preservar el reloj contra una eventual penetración de líquido en caso de que la corona se retirara accidentalmente durante una exploración subacuática. Si se daba esta circunstancia, una segunda junta interior aseguraría la hermeticidad del reloj. Fiechter registró una patente para su invento. Blancpain registró una segunda patente por el paso de rosca situado en el fondo de la caja. En efecto, el problema recurrente que presentaban las soluciones anteriores residía en que la junta de tipo «O-ring» empleada para sellar el fondo podía torcerse durante la fijación de la caja o separarse de su alineamiento perfecto. Para excluir este riesgo, Fiechter inventó un dispositivo en el cual el «O-ring» se instaba en la ranura con un disco metálico suplementario destinado a mantener la junta en su posición correcta.

ean-Jacques Fiechter observó también otro problema: era necesario incluir un bisel giratorio con un sistema de seguridad que facilitara la medición del tiempo durante la inmersión. Su idea consistía en hacer girar el bisel con el fin de colocar el índice del cero frente a la aguja de los minutos y de las referencias temporales colocadas sobre el bisel. Una vez más, la seguridad fue el centro de su preocupación. Como cualquier desplazamiento involuntario del bisel podía inducir a error al buzo y tener consecuencias dramáticas, puso a punto un mecanismo de bloqueo para prevenir un eventual desajuste por accidente. Este invento también fue premiado con una patente. Posteriormente, Blancpain introdujo el bisel rotatorio unidireccional, una primicia mundial que garantizaba la seguridad durante el buceo.

La legibilidad también era un factor crucial, en particular durante las inmersiones en aguas turbias. Jean-Jacques Fiechter no dudó en dotar al reloj de un diámetro importante y de un vivo contraste de colores entre el negro y el blanco, así como de agujas e índices luminiscentes. La carga automática del movimiento también resultó ser un elemento clave en su concepción, pues permitía en cierto modo reducir el desgaste de la corona y de sus juntas, provocado por la carga manual.

Paralelamente, a partir de 1952, Bob Maloubier y Claude Riffaud empezaron la búsqueda de un reloj adecuado para sus expediciones subacuáticas. Los dos oficiales idearon un reloj que se acabó convirtiendo en un elemento indispensable del equipo de sus buzos. Conjuntamente crearon una lista exhaustiva de los criterios determinantes e indispensables del equipo en cuestión. Las primeras pruebas con relojes «herméticos» de marcas francesas fueron un desastre. Los relojes eran demasiado pequeños y las esferas ilegibles, y las cajas no eran herméticas.

En 1953 Blancpain pudo entregar a los franceses un instrumento que respondía a todos sus criterios. El reloj logró superar de manera brillante todas las pruebas y se convirtió en uno de los componentes esenciales del equipo de nadadores de combate del ejército francés. Más tarde lo adoptaron también fuerzas navales de otros países. Blancpain había creado un reloj único: el Fifty Fathoms.

Jean-Jacques Fiechter siguió preocupándose por la seguridad de los buzos y muy pronto incorporó una primera función adicional: una pastilla de hermeticidad. Si por cualquier motivo un líquido cualquiera lograra introducirse en el interior de la caja, el disco situado a la altura de las 6 horas señalaría el problema pasando del blanco al rojo. Dicha pastilla está presente en la esfera del modelo Fifty Fathoms MIL-SPEC 1, puesta a punto por Blancpain en 1957-1958 para satisfacer las exigencias militares más estrictas. En marzo de 1958 la marina americana analizó distintos relojes de buceo con el objetivo de establecer una lista exhaustiva de las especificaciones necesarias para sus misiones submarinas. Así fue cómo el Fifty Fathoms ciñó la muñeca de los nadadores de combate americanos y se convirtió en la referencia para el desarrollo futuro de un reloj de fabricación americana. Mientras tanto, Blancpain firmó dos contratos sucesivos para equipar a los miembros de las unidades de élite UDT y Seals, primero con piezas MIL-SPEC 1 y luego, a principios de la década de 1960, con los MIL-SPEC 2, más conocidos como Tornek-Rayville TR-900. La marina americana exigió la presencia de la pastilla de hermeticidad en todos estos modelos.

El nuevo modelo 2017

El Tribute to Fifty Fathoms MIL-SPEC está equipado con el calibre de carga automática 1151, compuesto por 210 elementos, y en particular por dos barriletes montados en serie que ofrecen una reserva de marcha de cuatro días sin necesidad de carga. El movimiento, alojado en una caja de acero inoxidable de 40 mm de diámetro, se puede admirar gracias al fondo de cristal de zafiro, que también permite apreciar la masa oscilante de oro macizo cubierta de NAC (aleación hecha de platino) y dotada del logotipo de Blancpain. Está provisto de una espiral de silicio, que constituye una auténtica innovación para la industria relojera y presenta varias ventajas. Para empezar, su baja densidad lo hace más ligero y, por ende, más resistente a los golpes. Además, no reacciona a los campos magnéticos. Por último, la espiral posee una geometría casi perfecta que mejora el isocronismo del movimiento y, por consiguiente, la precisión del reloj. Naturalmente, el nuevo modelo reúne el conjunto de criterios técnicos característicos de los relojes de buceo, tal como fue establecido por el Fifty Fathoms original de 1953 y que desde entonces ha sido adoptado por toda la industria relojera. Sobre su esfera negra, los índices en Superluminova lucen las mismas formas que las del modelo MIL-SPEC 1 de la década de 1950, y la pastilla de hermeticidad ha recobrado su lugar a la altura de las 6 horas. El bisel giratorio unidireccional negro está cubierto por un aro de cristal de zafiro antirrayas, una innovación introducida por Blancpain en 2003 con el Fifty Fahoms «50th Anniversary» que protege del desgaste las indicaciones luminiscentes del bisel.

Este reloj es hermético a 30 bar, es decir, aproximadamente 300 metros. Se han producido 500